Ante el sufrimiento y la desolación
abre tus brazos y respira,
porque lo oscuro da miedo
como el perdón y el amar.
Al final no exijas mucho del mundo
nadie te debe nada,
tú eres el deudor. Pero recuerda
que la alegría del sol
te acompaña, que nadie sabe
lo que cada mundo en cada cabeza,
lo que cada sentir, resguarda y teme-
No te atragantes, saborea,
no te retaques, paladea,
no te atasques, guarda el recato,
como una taza de té verde
en un jardín zen ingresa en tus labios
suavemente. No te apresures,
medita y reflexiona, aquello
que perdemos, nunca fue nuestro,
lo que atesoramos, jamás nos deja,
no olvides que amar y perdonar
son obras divinas, como la alegría del sol,
como respirar, como saltar, como ver,
como palpar y tocar, como sentir y pensar,
como hablar, como entender.
¿Cuánta mala fe y mala voluntad existen
en el reino de lo humano?
Abre tus puertas, tus brazos, tus ojos,
abre tu sonrisa y verás que el universo
tiene sorpresas inmensas para ti.

Kaoru Yamada art from x.com