La belleza no es para mí,

ni la inteligencia, ni el placer.

Para mí es el olvido, la ignorancia

y el desacato. Nada dura más

que la sentencia de mi mutismo.

Fluyo desde antes de ser el estorbo

de mi existencia, este desecho residual tóxico

en comunión con la destrucción humana

y planetaria. Al final quizás me vuelva hongo

y pueda descomponer la podredumbre

del mundo, tan incomprensivo y ruin,

tan mezquino, para volver a la vida:

la única forma de verdad inextinguible.

Arte de Schmidt Iglesias desde x.com, julio 2026.