Trazos componen
lo indecible
dentro del paisaje.
Este laberinto
son los trazos
del canto de Ariadna
que me permiten
saber a dónde dirigir
mis actos, mi razón
y mi mirada. Trazos
y cantos, al fin,
la única mujer que no
me abandonará
hasta aniquilar
al Minotauro destructivo.



