¿Manchaste tu nombre
con el pecado? Sonríe.
¿Manchaste el mundo
con tus actos? Sonríe.
¿Manchaste tu esfuerzo
con la prohibición? Sonríe.
¿Manchaste la sociedad
con tu locura? Sonríe.
Después de lo peor
sonríe, habita nuevamente
tu existencia. El perdón
es lo divino, una vez.

A. Caturra, acrílico sobre papel