Dicen que somos
fuego al amar,
pero somos fuego
todo el tiempo.
Sin duda explota
en nosotros
la espléndida chispa
que nos irradia hacia el futuro.
Ninguna conquista
esparce su control
sin el fuego, ni guerrero
o bruja alguna,
puede controlar algo
sin él. Somos fuego.


