Nada está en tu control,
no eres capaz de otra cosa
que doblegarte, rendirte y desistir
a aquello más grande que tú.
El tiempo de los héroes ya no existe
los dioses también nos han abandonado,
nada está en tu poder, nada te pertenece.
No hace falta la lucha terca
por preservar lo que creíste
que sería tuyo perpetuamente.
Nada puedes, nada podrás,
ríndete, porque lo avasallante
del mundo no está aquí para aniquilarte,
extinguirte o asesinarte, sino para que
entiendas que nada puedes,
que eres un ser sin poder.
No justifiques tu lucha, tu terquedad,
ríndete, eres un ser sin poder.

Fotografía desde x.com