Tanta vida
para fracasar
tanto tiempo
por delante.
Años torcidos
como serpientes
me escupieron
al pecado.
Tantos cuerpos
deleitosos
tantas imágenes
inaccesibles e irreales.
Tanta geometría
descompuesta
en un ápice cuántico
de silencio.
Tanto camino
andado
para encontrarse
a una vida sin futuro.
Tanto, tanto,
como un cuadrado
que encarcela
el redondo de la vista
y lo encapsula
en cuatro muros:
dolor
angustia
pesadumbre
desconsuelo.
Y al final
tanta luz
tanta esperanza
tanta fortaleza
para levantarse
y romper la cárcel
cuando lo imposible
parece lo único
romper la cárcel
de lo habitual.


