Tres voces
timbraron el cielo.
Tres pulsos
tres corazones
tres almas
ascendieron.
Sin espacio
para sentir,
tres aullidos
al infinito
cabalgaron
amar sin tocar.
Tres luces
tres vidas
tres instantes.
Las eternidades
propias fueron
en medio de la oscuridad
más honda jamás existida.
Tritono luz
entre la muchedumbre
que jamás entenderá
el valor de lo divino.

Anna Andreeva Preliminary Drawing for Electrification Gold 1970 art from x.com