
1) ¿Cuándo y por qué decidiste seguir el camino del arte?
Empecé desde niña con inclinaciones hacia el arte, pero nunca se consolidó un rumbo claro. A los 18 años comencé a investigar y a tomar talleres, sobre todo desde YouTube, y a partir de ahí no paró. Más bien me despertó el interés por seguir profundizando, no solo en la técnica, sino en la historia del arte en general. Me he formado desde la vida y la práctica constante. Siempre me lo tomé con responsabilidad, entendiendo que esto exige compromiso real. Asumo el arte como una construcción consciente de mi propia voz.

2) ¿Cómo fue el proceso para conquistar y definir tu estilo?
Es un proceso activo que se mantiene en desarrollo. Trabajo desde dos líneas: el monocromo y el color, entendidos como dos estados de identidad. El blanco y negro responde al control, la estructura y la síntesis formal. El color, en cambio, introduce libertad, expansión y definición, incluso vinculada a mi identidad personal incluso de mi propia visibilidad lgbt. Esta dualidad no es decorativa, es un eje conceptual. Cada obra se construye dentro de esa tensión. Mi estilo no busca ser inmediato, sino sostenerse.

3) ¿Qué autores fueron tu base de inspiración para desarrollar tu técnica?
En mis inicios tuve referencias como Chuck Close y Claudio Bravo, que influyeron en mi aproximación al detalle. En los últimos años, la obra de Guillermo Lorca ha sido clave en términos de narrativa y atmósfera. También me interesa profundamente la pintura clásica, especialmente Caravaggio, Rembrandt, Francisco de Goya y William-Adolphe Bouguereau. De ellos tomo el rigor técnico y la construcción de la luz.

4) ¿Cuándo y dónde fue tu primera exposición?
Mi primera exposición tuvo lugar en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Fue un primer acercamiento al espacio expositivo desde un contexto académico. Esa experiencia me permitió entender la relación entre obra y espectador sin idealizar el proceso. Más que un punto de llegada, fue un punto de partida. Desde entonces, priorizo la coherencia del trabajo por encima de la acumulación de exposiciones. El recorrido se construye con base, no con prisa.

5) ¿Qué camino consideras que seguirá el arte en los próximos 5 años?
Que sea lo que Dios quiera primeramente, pero quiero darle una visibilidad y presencia internacional, llegando a todo tipo de públicos, y conforme pase el tiempo consolidarme con una voz fuerte dentro de la pintura cubana contemporánea actual.



