Hay en el cielo
una chispa incesante
que desemboca
cierta y honesta
en tu mirada.
El terror del mundo
paraliza y acata
la destrucción.
Pero la chispa
conquista
la armonía y la calma
cuando nos toca
por dentro.
Así cuando nos desprendemos
del yo falso que cargamos
día tras día
nos ensambla
el poder sincrónico
de la aurora,
la fortaleza
de los vientos
y los árboles,
el enigma fluido
del agua,
la firmeza de la tierra,
el ardor resplandeciente
del fuego.
Sé la chispa de otros
en esta vida
alumbra y afirma
la voluntad del cielo
para dar a ti y los demás
una vuelta en ningún lugar,
ese sitio donde solo algo puede
alcanzarnos, la consciencia de lo divino.

Art from Ishika Guha