Bueno, despertar es distinto
a tener los ojos abiertos.
En el fondo hay un tope
y en la más alta superficie
hay un topo: el tope de la realidad.
Los deseos se cumplen y no
las pesadillas se cumplen y no
la realidad no falla, soy yo el que falla.
Bueno, al final despertar
no es abrir los ojos
cuando adentro se esconde una luz.
Al final cuidarse, amarse, protegerse
es tarea de uno, pero la noche negra
y el azul de la luz de la luna
pueden inspirarnos a hacerlo.
Cada amanecer es igual y es distinto
cada atardecer es igual y es distinto
continuación del sueño
con fatiga y sin remordimiento
así es, ya en otra época despertar
será tener los ojos abiertos y seguir
el camino de luz interior y exterior.


