Así como hay no lugares
habemos no personas
huecas
vacías
desvencijadas de tristeza.
No somos útiles
ni servimos para algo.
Solo nacimos
para ser dominados
por el desconsuelo
y la desesperanza.
Moriremos insignificantes
para que otros sean y vivan,
rían y sueñen, construyan
y realicen sus anhelos.
No para nosotros el mundo,
la armonía, la dicha,
no para nosotros la vida.
Solo un contra ejemplo
de lo que puede hacer el dolor.


