Estoy hasta el colofón de mi existencia
en este país de las desgracias
y de las promesas incumplidas.
Nada me ata a la nación
ni al patriotismo salvo el dolor y la decepción.
En este colofón donde termino
dice: vivió y murió por pretender cambiar el mundo
pero no pudo ni cambiarse a sí mismo.
Todo semeja un epitafio
pero no lo es porque ni muerto vale
el tesón y el esfuerzo dispuesto.
Pero eso sí, en este colofón
no puede faltar una viñeta:
luz, amor y vida para el mundo
que no se pierda nunca la sonrisa
por maldito y doloroso que sea
el mundo, la decepción o la miseria.
¡Viva México!

Arte de Romulaizer Pardo