Todo fue de lo dulce a lo amargo
pero en el camino
una transformación asombrosa
convirtió la mentira en verdad.
Caminamos sin destino
hasta encontrarnos con la despedida
que nos inundó de tristeza.
Pero todo fue necesario
de lo dulce a lo amargo.
Después de esta amargura
será primavera y todo florecerá.
Nada hay que perdonar
nada hay de qué arrepentirse.
Así somos los humanos.

Lisanne Haack art from x.com