¿Cuándo lo terso
ha permitido
construir imperios,
amores y monumentos?
Todos los miedos y terrores,
reales siempre, falsos siempre,
ocurren desde un silencio interior
dialogando con un alter ego nuestro:
la voz —que de luz nos arrolla—
e impulsa hacia adelante.
Nada escondas en tu pasar,
nada finjas en tu rostro ni mirada,
nada ocultes en tus actos.
Todo vuelve siempre,
grande o pequeño,
vuelve y nos invita a ir
al horizonte, como utopía
de movimiento perpetuo,
que nos inunda aún
cuando todo parece perdido.
Anda por los caminos,
vive tus emociones,
conquista tu verdadera fuerza,
que no son tus miedos y terrores,
sino esa voz interior que te dice:
adelante, vive, sueña, ríe, palpita
adéntrate en tu corazón y la escucharás.
Al final del camino lo que hay es libertad
nada más, esa voz dentro de ti sabrá
el momento en el que verdaderamente
deja de ser potencia y se vuelve realidad.


