Sobreponerse al dolor
más que un colapso
es saber nombrar
la emoción y el deseo.
Sobreponerse a la dicha
es menos que una lucha
contra el destino feliz
como hoja de rosa tersa.
Sobreponerse al fracaso
más que una palabra de aliento
es cabalgar remontando
el horizonte y seguir adelante.
Un día es una esperanza
de vivir lo desconocido
para sobreponerse siempre
de pie a lo mejor y a lo peor.

Arte de Frances Aviva Blane