Más suave que tu viento
fue nuestro amar
más explosivo que mi fuego
fue nuestro quebrar.
Antes de la primavera
tendrás la paz y el amor
que necesitas.
Yo seguiré aquí,
donde el sol pega,
donde la hierba crece,
en esta Loma que esconde
los restos de nuestro amor.
Seguiré aquí, haciendo y soñando
ya no por un nosotros contigo
sino por un camino propio.
El dolor, la tristeza y la decepción
son necesarios, pero pasajeros.
Algún día quizás
volvamos a vernos,
quizás ya con más años,
más vida, más instantes,
podremos reir y conversar,
tal vez de otra cosa que problemas,
preocupaciones y frustraciones.
Más suave que tu viento
fue nuestro beso
más explosivo que mi fuego
fue nuestro sexo,
que se termina, hoy también
certeza de que la vida nos regala
lo que necesitamos y no lo que queremos.


