Cuándo tú pienses
en el hubiera
no recrimines
tu corazón
mejor perdona
lo que haya sido
humana es la desilusión
cada error trae enseñanza
cada fracaso enseña a triunfar
ese hubiera en otro tiempo
será algo más.
Y si en tu rostro
se desdibuja
una sonrisa alegre y viva
porqué tus ojos
derraman llanto
porqué está roto tu corazón
todo hubiera en esta vida
nos significa recomenzar
con el dolor y con la tristeza
que cuesta tanto disimular
pero te digo
no recrimines
cada fracaso y desilusión
que en otro tiempo
esa herida
algo será.
Dicen que no existe el hubiera
pero no entienden su dignidad
poder lograr aceptar la vida
con bien y mal.
Dicen que no hay que tener tristeza
pero no entienden el corazón
cualquier sentir sea bueno o malo
existe dentro en profundidad.
Por eso mismo
si tú lo piensas
si tú lo sientes
hondo y voraz
cualquier hubiera en esta vida
permite un alto para sembrar
lo que este tiempo y este espacio
sin pretenderlo y significar
nos hace fuertes, nos hace bravos,
nos hace astutos, nos da humildad,
que no es aquello que merecemos
siempre igual a lo necesario
para alcanzar un nuevo camino
hacia la paz.
A quienes digan
que no hay hubiera
a quienes no quieran fracasar
podré decirles de mil maneras
que el camino para avanzar
siempre es caerse y levantarse
siempre el empeño en perseverar
y en el camino de esta vida
poder cambiar y modificar
nuestro destino y nuestros sueños
no hay nada más.
Si cada hubiera del corazón
fuera un sincero y estrecho perdón
más que tristeza o que nostalgia
de lo impedido en realidad
sería siempre una enseñanza
no en cambio siempre recriminar
por eso más que ninguna cosa
lo más valioso es perdonar y amar.

Manfred Kuttner, Kreis Mo. 1963. Tempera and fluorescent paint on linen
Manfred Kuttner, Kreis Mo. 1963. Tempera and fluorescent paint on linen