No paso
No pasé
No pasaré
ocurre mi invisibilidad
un anónimo menos
un hecho extraviado
entre millones de esquirlas
del origen del universo.
No importan
ni trascienden
mis actos, mi voz, mi andar
no hay más que la última vida
posible, real, viva pero intangible.
Una ontología de la falsificación
me acompaña maldita
una ética ya hoy de otra edad
me acompaña atrincherada
en la poltrona de humo y caminatas.
No paso
no pasé
no pasaré
com el tiempo que no existe
cuando no hay quien lo registre
como el árbol que cae y no suena
cuando nadie existe para escuchar
como el verbo sagrado e impoluto
que jamás debimos pronunciar.
Mi nombre es insignificancia
sin sentido de caos y desorden
mi nombre es menosprecio
sin valor ni axioma que lo valide
mi nombre es anonimato
un ser entre millones de seres
despojado de lo que un día
lo hizo humano y común
y hoy lo arrodilla ante lo inconmensurable
de las otredades avasalladoras.
Un ser sin nombre, carne, hueso, tendones
un aliento extinto en la luz del sol
un trozo demencial de quince mil años
de espíritus y vidas,
extraviado en el poltergeist
que jamás debió invocar. Un trozo finito
de finitud que no existe, no existió y no existará
para alguien o para nadie,
salvo para los árboles,
sus únicos amigos,
salvo para el papel,
su único confidente,
salvo para los libros,
sus únicos escuchas.
No paso
no pasé
no pasaré
en este siglo ruin,
mezquino y terrorífico
como no pasa, pasó o pasará
la paz y el amor verdaderos,
la concordia y la esperanza verdaderas,
la cordura y la sensatez en verdad
jamás conocidas por nadie
salvo por Dios.
No hay ningún problema
en carecer de nombre
y que tu voz se torne
demencia irresoluble.
El problema es que no estoy solo
en esta tierra y este mundo
y que los otros, iguales a mí,
jamás vieron ni verán
lo que mis palabras dijeron
lo que mis actos enjuiciaron
lo que mis ojos atravesaron
más allá del símbolo de los tiempos.

pixel days 25077ax Migumo Ishida