Jamás perdón
siempre olvido
este quiste
de ruido
este mutismo
de llanto
quebranto
el quiebre
de las auroras
el manto ruin
que nos cabalga.
Nunca amar
siempre miseria
la triste escena
contra sentido
altivo que avasalla
las ruinas fértiles,
despojadas de despojo
cuando nos llaman
castigo cierto
dentro de llamas.
Infiernos todos
cada rincón
cada alborada
cada paseo
que nos esconde
cada derrumbe
entre disparos
quiebre asombroso
silente lágrima
acorazada
de los terrores,
errores fatuos,
mansas llamadas
a los demonios
a las irreales
amadas, porque el amor
no existirá
jamás perdón
siempre olvido
nuestra brazada
de mil palabras
entreveradas.
Nunca amar
como se ama
cual astro andante
cual piel quemada
por las caricias
de las verdades
que nos abrazan.
Nunca sentir
siempre pensar
nunca vivir
siempre ganar
monedas más
billetes menos
esclavitud
que nos disfraza
cada mañana
del cielo alto
de cada manto
que Dios nos dio
para vivir
y no matar
para soñar y reír
y no matar
para saltar y gozar
y no matar
como matamos día tras día
noche tras noche
segunda voz
nuestra
asesinar.
Nunca perdón
siempre olvido
lo que nos llama.


