En el año 2023 después de mi examen doctoral de enero, entre marzo y mayo, perdí el dominio que tuve por casi 10 años romulaizerpardo punto com. Eso derrumbó mi vida, mi actividad creativa, mi presencia digital y el aliento para continuar escribiendo, creando, hablando al mundo. Después de la pérdida el camino no ha sido simple, sencillo ni fácil, pero me rinde frutos el esfuerzo, la perseverancia y la constancia en el trabajo que siempre que realizado, honesto, comprometido, alentador y humano. Durante mucho tiempo en estos años pensé que mi escritura no aporta nada al mundo, sentí que mis investigaciones son inútiles, que mis esfuerzos por tener un perfil propio, auténtico y original son en vano.
Romulaizer Pardo como identidad web me hizo alcanzar ese punto crítico y después reformularlo o, al menos, entender la dicotomía entre una identidad digital web y una identidad personal identitaria propia. Más allá del mote, alias o seudónimo creativo, comprendí que Romulaizer Pardo significa igualmente un tipo de insignia alfabética, una forma de crear contenido, una serie de inquietudes, lecturas, bagaje, entendimiento. Siempre desde una posición humanista, siempre atendiendo el hacer lo más humano posible y desde posicionamientos críticos, que no criticones ni autoritarios, el desarrollo ahora me permite distinguir entre los dos nombres: el real y el digital.
Ahora mi dirección web ha cambiado en sentido de reapropiarme de mí mismo y con un dominio nuevo, una nueva historia, un nuevo tipo de contenidos, otra audiencia, otros textos, otras intenciones. Reflexionar sobre los cambios necesarios en la identidad web implica también dar realce y énfasis a los cambios reales. Por eso, audiencia de este sitio, pueden encontrarme en mi nueva dirección web romulopardourias.com
De esta manera, si otros ya habían espejeado romulaizerpardo.com hoy yo mismo espejeo mi identidad y me convierto así en un doble propio, un desdoblamiento identitario que en este caso, romulopardourias.worpdress.com tendrá unos contenidos, mientras que en dominio encontrarán otras formas y elaboraciones. Una doble vertiente, una doble forma de tener presencia en el mundo web, un doble factor de identidad.
A toda mi audiencia aquí reunida la invito a visitar el espacio que mencioné, con otras formas, otras alternativas, otros intentos, nuevos esfuerzos, pero eso sí, siempre el mismo Rómulo, el mismo Pardo, el mismo Urías, siempre aquí, en legítima defensa de lo imposible, de lo irrealizable, de lo jamás conquistado, esas utopías propias y heredades, ese afán por hacer del mundo un lugar distinto que el de la voracidad abigarrada que conduce a los infiernos más remotos y desconocidos, los del mundo insano, desquiciado, disociativo.
Gracias por estar del otro lado.


